El CorrTran de Pepperl+Fuchs, con su capacidad Multivariable, permite monitorear simultáneamente la tasa de corrosión, el factor de picadura y/o la conductividad, los cuales pueden ser leídos como variables de proceso estándar sobre un lazo de 2 hilos de 4-20mA y/o utilizando comunicación digital basada en el protocolo HART.
El equipo consta de una unidad electrónica intrínsecamente segura, contenida en un encapsulado a prueba de explosiones y NEMA 4X, y de una sonda de medición (probeta) que se introduce en el proceso.
La sonda tiene tres electrodos con los cuales se realizan mediciones de variables eléctricas en el fluido. Se dispone de distintos tipos de sondas, con materiales de construcción diversos y una amplia gama de estilos de conexión a proceso.
Por su parte, la unidad electrónica o transmisor, posee una sofisticada circuitería de adquisición y procesamiento de señales más un microprocesador donde corren algoritmos de última generación basados en técnicas electroquímicas de medición de corrosión.
El instrumento utiliza algoritmos de Análisis de Distorsión Harmónica (HDA) para mejorar el desempeño de la técnica de Resistencia de Polarización Lineal (LPR) tradicional, la cual es ampliamente aceptada en la industria para la medición de la tasa de corrosión generalizada. Adicionalmente, el equipo es capaz de medir la constante de Stern-Geary (valor B), gracias a lo cual puede corregir en forma automática la lectura ante eventuales cambios en las condiciones de proceso.
En cada ciclo de cálculo, el CorrTran también realiza una medición automática del ruido electroquímico (ECN), la cual se combina con los datos de la tasa de corrosión para proveer una lectura de corrosión localizada (picadura). Al completar cada ciclo de medición, se dispone de las mediciones instantáneas de la tasa de corrosión generalizada, el factor de picadura y la conductividad bajo la forma de una señal estándar 4-20mA/HART, la cual puede ser fácilmente transmitida y leída por el usuario, a través de los sistemas de monitoreo y control de procesos tradicionales disponibles en la planta.
El ciclo completo de medición para las tres variables es de 20 minutos. Sin embargo, midiendo cada variable por separado, este ciclo puede ser optimizado a tan sólo 4 minutos para corrosión general y conductividad, o 15 minutos para corrosión localizada y conductividad.
La disponibilidad de información sobre la velocidad de corrosión como una variable de proceso más, en forma directa y sin ningún tipo de intervención humana, trae innumerables beneficios. Entre ellos podemos destacar:
1.- Monitoreo del fenómeno corrosión en forma instantánea.
2.- Acceso a registros históricos y análisis de tendencias electrónicamente.
3.- Reducción de costos gracias a una más eficiente dosificación de inhibidores de corrosión.
4.- Posibilidad de correlacionar la velocidad de corrosión a otras variables de proceso y condiciones operacionales de la planta.
5.- Mayor seguridad para el personal de planta, por cuanto se elimina la exposición al proceso inherente al uso de cupones y toma muestras.